Fernanda Raiti

Educación en Valores Humanos. Comunicación Social

Seis pasos para la solidaridad en nivel inicial febrero 4, 2010

¡Has hallado un botón de muestra!

Guía de actividades para desarrollar un proyecto de aprendizaje servicio en el Nivel Inicial, por Marcela Carreto y Fernanda Raiti

Paso 1. La motivación inicial

Veo, veo, ¿qué ves?

Se miran fotos o ilustraciones de personas de la propia comunidad: adultos que realizan su trabajo, niños que conviven en un parque, escenas de la vida cotidiana en la escuela, los transportes, el tránsito, los comercios, las instituciones, etc. Las imágenes deben estar vinculadas a problemáticas sociales concretas, acordes con la edad y el contexto social de los estudiantes (pueden ser fotos de diarios locales, dibujos hechos por el docente, imágenes del barrio, etc.). Se conversa acerca de las ideas y los sentimientos que evocan

las imágenes para identificar cuáles les importan más en cuanto grupo y por qué. Las preguntas e intervenciones del docente deben apuntar a generar la reflexión y la expresión sincera de los intereses de niños y niñas, recuperando sus saberes previos.

Es fundamental no condicionar las respuestas desde la mirada adulta. Se elabora un collage, póster o afiche con las conclusiones (que incluya las imágenes) y se lo conserva durante todo el proyecto para revisar las ideas a partir de la experiencia.

Variante: Se observan las ilustraciones de un libro infantil que grafiquen un ejemplo de servicio solidario y se dicta al docente el texto que, según lo imaginan, acompaña cada ilustración. Se conversa con todo el grupo acerca de la motivación de los personajes para realizar sus acciones. (Ver cuentos recomendados en Baúl de recursos).

Luego se hace una puesta en común: ¿Conocen personas que ayudan a otros? ¿De qué manera? ¿Dónde? ¿Junto con quién? ¿Por qué creen que estas personas hacen cosas para ayudar a los demás? (Es muy importante incluir en la conversación a niños, jóvenes, adultos y ancianos como posibles protagonistas del servicio realizado, evitando reproducir estereotipos sociales). Estas actividades también son efectivas para niños de los primeros grados del Nivel Primario.

Paso 2. El diagnóstico

“La más larga caminata comienza con un paso”.

Proverbio hindú

Los exploradores

Se recorre con la familia o con la escuela un circuito habitual (puede ser el entorno cercano a la escuela, el camino de la casa al Jardín o a la plaza, etc.) y se anota o dibuja lo siguiente: dos olores, dos sonidos agradables y dos desagradables, una vista relajante y otra estresante, algo que está aunque no debería estar, algo que extrañás, algo que te hace feliz, algo que te pone triste o te enoja, algo que cambiarías, algo que conservarías, algo que une y algo que separa. (Agregar consignas que respondan a los intereses que expresaron niños y niñas en la actividad de motivación inicial y sacar de la lista aquellas que no resulten adecuadas al contexto).

Se comparte la información obtenida y se identifica una temática que todos hayan percibido como un problema que hay que trabajar, es decir, como una situación con la cual no se está de acuerdo y que se podría revertir.

Paso 3. Diseño y planificación

“Vengan a aprender,

vayan a servir”.

Aldea Infantil Tibetana, Dharmasala

Cruzar el puente

Se elabora un mural sobre el suelo, una maqueta con material reciclado o un collage de imágenes que definan el problema identificado y otro que represente la situación deseada. (Lo ideal es que sean de gran tamaño para que niños y niñas puedan jugar). Se dibuja o se crea un puente (o un barco, una nave espacial, un tren, etc.) que conecte ambas maquetas y se juega a cruzar de un lado a otro diciendo una y otra vez: “¡Vamos a organizar un viaje! ¿Por qué? ¡Porque no nos gusta este problema y lo queremos arreglar!

¿Quiénes quieren venir? ¿Qué llevamos? ¿Con quién iremos? ¿Qué nos hace falta para salir del ‘problema’ y llegar a su ‘solución’? ¿Cómo vamos a lograrlo?”. A partir del juego dramático, se recuperan los aportes de los chicos, y, junto con la guía de los docentes, se prepara un plan de acción. Luego, se lee y se comparte el plan, se arregla lo que sea necesario y se vuelve a jugar a “cruzar el puente” cuantas veces ellos y ellas lo deseen, ajustando cada vez más las respuestas desde el protagonismo y compromiso de los estudiantes.

Paso 4. Ejecución

“Mucha gente pequeña,

en lugares pequeños,

haciendo pequeñas cosas,

puede cambiar el mundo”.

Proverbio africano

El juego de la oca (o la rayuela) solidaria

Se dibuja el tablero del juego de la oca en un gran mural o en el suelo (puede pintarse o trazarse con cintas adhesivas que tengan una franja de color en el centro, cartones, etc.). Es importante que los cuadrados estén en blanco, excepto “la salida” (en la que figurará el problema identificado) y “la meta” (en la que se anotará la solución buscada).

A medida que se desarrolla el proyecto, se van dibujando o escribiendo en los cartones las acciones concretas realizadas y se indica si estas permiten avanzar o volver a tirar el dado, o si, por el contrario, hacen retroceder algunos casilleros u ordenan quedarse en el lugar hasta la próxima jugada. Una vez que se termina el proyecto de servicio, se completa también el tablero. Niños y niñas podrán jugarlo siempre que quieran y explorar así, desde el espacio lúdico, sus posibilidades de acción. Este juego permite registrar, sistematizar, reflexionar y evaluar la ejecución del proyecto.

Paso 5. Celebración, fiesta y reconocimiento

“Hay una alegría de ser sano y la de

ser justo; pero hay la hermosa, la inmensa

alegría de servir”.

Gabriela Mistral

Medallas de honor y algo más

Los pequeños símbolos ayudan mucho a niños y niñas a sentirse identificados

y fortalecen el sentido de pertenencia con respecto a un proyecto. Por ejemplo, se puede crear un logo del proyecto de servicio en arte, pintar remeras, confeccionar medallones identificativos, etc., que serán utilizados cada vez que el grupo realice tareas de servicio solidario. Es fundamental, para niños y niñas

pequeños, poder ver, palpar, saborear y vivir de manera muy concreta los resultados de sus acciones. En la celebración final, se puede coronarlos con una vincha de florcitas y una medalla de honor dibujada por alguien significativo

para ellos; familiares y personas beneficiadas con el proyecto pueden dramatizar un cuento, crear una obra de títeres, cantarles una canción y entregarles un diploma con su nombre y una palabra (una sola) que exprese un valor humano, organizar una jornada de juegos cooperativos con todos los que participaron en el proyecto, etcétera.

Paso 6. Proceso de reflexión, sistematización y evaluación

“Lo único que aumenta cuando lo das a otros es el amor”.

Proverbio de Irán

Reflexión. Un cuento para ver las dificultades como herramientas y los desafíos como oportunidades.

¿Quién vio alguna vez a una hormiga cargando con mucho esfuerzo una ramita o una hoja mucho más grande que ella? ¡Vamos a buscar hormigas para ver cómo lo hacen! Una vez, una de estas hormigas llevaba un enorme palo sobre su cuerpo. Caminaba con cuidado, decidida a llegar a su casa aunque el palo le pesara. Pero en el camino encontró un precipicio, un gran pozo que no la dejaba avanzar. La hormiga dejó caer el palo y lloró, pero eso no hizo desaparecer el precipicio. Pataleó, encaprichada, pero eso no la ayudó a cruzar al otro lado. Se sentó, sintiéndose perdida, pero tampoco así pudo resolver su problema. Entonces tuvo una idea: agarró su carga, que era el palo, y apoyó una punta sobre el borde donde ella estaba y la otra, sobre la orilla de enfrente.

¿Qué quedó? ¡Un puente! Así, cruzó muy sonriente al otro lado y, sosteniendo con fuerza el palo, volvió a cargarlo sobre su espalda. Satisfecha, llegó a su casa justo para la hora del mate cocido con leche y las galletas de avena que tanto le gustaban.

Sistematización. El folleto

Se observan diversos folletos informativos, trípticos, publicidades y afiches de turismo. Se conversa acerca de lo que transmiten y cómo lo hacen. Se realiza una lectura crítica de las imágenes, los títulos y los textos breves que incluyen. Se crea luego el propio folleto publicitario sobre la experiencia de aprendizaje-servicio, diagramando espacios, seleccionando imágenes, dictando al docente epígrafes que las acompañen, el título principal y los textos que detallen los

puntos principales de la experiencia.

Evaluación. El gráfico de barras

Se dibujan los ejes de un gráfico de barras y se registran, en el eje inferior, las acciones concretas realizadas: Paso 1: …… – Paso 2: ……, etc. Se reparten

en el grupo cuadrados de dos colores, y se establece que un color significa “sí” y el otro, “no”. El coordinador lee el Paso 1 y pregunta: “Queríamos (mencionar el objetivo) y por eso hicimos (nombrar la actividad). ¿Nos gustó hacerla? (o ¿nos salió bien la tarea?; etc.)”. Cada niño y niña colocará su respuesta en el gráfico, y se formará una torre para las respuestas positivas y otra para las negativas. Cada paso tendrá, entonces, dos torres. El coordinador “entrevista” a algunos de los alumnos preguntándoles los motivos de su respuesta y las registra por escrito en una cartulina. El juego continúa con la siguiente pregunta.

Se conversa luego con todo el grupo acerca de las respuestas que surgieron, buscando llegar a una conclusión conjunta sobre cuáles fueron los mayores logros y qué aspectos es preciso mejorar para cumplir con el objetivo principal del proyecto.

También se puede plasmar el juego de la oca (del momento de “la ejecución”) en el tamaño normal y seguir jugándolo para evaluar el proyecto cada vez que sea necesario.

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2 Responses to “Seis pasos para la solidaridad en nivel inicial”

  1. María José Casiriain Says:

    Fernanda me encantó el proyecto que describís ! pero te pido tu ayuda de algunas sugerencias para adaptarlo para una sala de tres años.Podrá ser posible? mil gracias,un abrazo!
    María José

    • pedi3deseos Says:

      Hola María José, ¡muchas gracias por tus cálidos comentarios!! Me gustaría poder ayudarte a desarrollar un proyecto para sala de 3 pero necesitaría que me des algunos datos más, por ejemplo, en qué lugar estás y cuántos niños tenés. En principio, mi regla de oro es seguir los seis pasos. De esta manera, se detecta la motivación inicial (en tu caso esta motivación tiene que venir de la mano de la motivación de las familias también porque son muy chiquitos) y se puede hallar una manera de encauzar esta motivación hacia un bien común. Contame un poco del contexto en el que está el jardín, cómo es la comunidad de familias y la comunidad en general, cuál es el PEI propuesto por tu institución y cuáles son tus propias motivaciones para la solidaridad y el bien común. En fin, dame algunas pistas para que pueda ayudarte a encaminar la tarea de la planificación de manera significativa para vos y tus estudiantes así como para la comunidad. Como dice María Nieves Tapia, “nadie es demasiado pequeño ni demasiado pobre para poder ayudar”.
      Mi más auténtico deseo es ser una servidora/sembradora del amor en la educación, para que sea un gozoso encuentro de corazón a corazón. No dudes en volver a consultarme, en lo que esté a mi alcance con muchísimo gusto te contestaré. Un cariño,

      Fernanda


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